Octubre 2006
INFORME
ANTICONCEPTIVOS ORALES Y DISFUNCIONES SEXUALES.

  Es habitual encontrar a mujeres jóvenes, sanas y con una actitud positiva respecto a su sexualidad, que vienen a la consulta para resolver el dolor vaginal que sienten durante el coito. Muchas mujeres relacionan el inicio del dolor con el uso de anticonceptivos hormonales, tanto si son orales como con los aros vaginales. En general no están desencaminadas en su percepción.
Os presentamos resumido uno de los estudios que relacionan algunas disfunciones sexuales con el uso de anticonceptivos orares. Hay muchos estudios semejantes que, generalmente, coinciden en sus conclusiones.
Estos estudios son especialmente importantes para desmitificar origen psicológico o cultural de las disfunciones sexuales en la mujer.
 
         
   
  Un estudio dirigido por el Centro de Funcionamiento Sexual y Endocrinología de Peabody (Estados Unidos) sugiere que la píldora anticonceptiva puede incrementar el riesgo de padecer algunos problemas de salud derivados de un aumento de la globulina aglutinante de la hormona sexual, una proteína que se une a la testosterona. Entre los trastornos de salud asociados al aumento de esta proteína está la disfunción sexual.

En el estudio se analizaron los niveles de la citada proteína en 62 consumidoras de la píldora que la tomaban desde hacía 6 meses y continuaban haciéndolo; 39 consumidoras que la habían tomado durante más de 6 meses y la habían dejado; y 23 mujeres que nunca la habían tomado.


  “Los expertos que recetan anticonceptivos orales deben explicar a sus pacientes los posibles efectos secundarios sexuales: disminución del deseo, menor lubricación y aumento del dolor sexual. Si las mujeres presentan estas quejas, es crucial reconocer el vínculo entre la disfunción sexual y el anticonceptivo oral y no atribuir estos problemas sólo a causas psicológicas".

Claudia Panzer.

Autora principal del estudio.
   
    Tras analizar los resultados, los investigadores comprobaron que los valores de la hormona sexual globulina que se une a la testosterona en el grupo de las consumidoras habituales de la píldora fueron cuatro veces mayores que en el grupo de las mujeres que nunca la habían tomado. A pesar de la disminución de los valores de la hormona en aquellas mujeres que habían dejado de tomar la píldora anticonceptiva, éstos continuaban siendo más elevados en comparación con los de aquellas mujeres que no la habían tomado en ninguna ocasión.

La doctora Panzer subraya que un descubrimiento importante de la investigación fue que el uso de los anticonceptivos orales conduce a cambios en la síntesis de la globulina que no fueron por completo reversibles durante el tiempo de la observación. Esto puede conducir, señala la científica, a menores niveles de la testosterona que no se une a la proteína, la testosterona libre, que se cree que juega un importante papel en la salud sexual femenina. Para Panzer será importante realizar estudios a largo plazo para ver si estos cambios en el mayor nivel de globulina son permanentes.
   
Si os interesa leer el artículo completo lo podeís encontrar publicado en The Journal of Sexual Medicine. 3 de enero 2006  
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